Se considera que una persona padece desordenes bipolares si a lo largo de su vida ha sufrido de cambios de intensa actividad conocidos como episodio de “manía” y pasan sin razón alguna a tiempos de depresiones o cambios de carácter, de alegres y sociables en un día a irascibles al otro sin ninguna explicación. Por “manía” se entiende una conducta fuera de lo común haciendo que la persona actué  forma eufórica constantemente. En esos períodos la persona puede gastar más dinero de lo habitual, se aumenta la irritabilidad y la ausencia de sueño.  El bipolar en fases de manía es incapaz de controlar su vertiginoso ritmo de pensamientos.  No conoce límites y desorbita su propia capacidad. En esta fase empieza a tener relaciones sexuales, una promiscuidad excesiva se caracteriza en esta etapa y son temerarios ante el sexo.El cambio de una fase a otra (de manía a depresión) es variable y entre fases hay periodos de estabilidad. La frecuencia varía de una persona a otra. Al trastorno bipolar también se le conoce como enfermedad maniaco-depresivo. Afecta según los últimos estudios a cerca de un 2% de la  poblaciónPara quienes padecen este trastorno puede ser muy perturbador.  Y la gran mayoría de estos casos no son detectados. Incluso en personas bipolares que viven con el VIH SIDA. La bipolaridad suele aparecer en la adolescencia o al principio de la edad adulta. Esta enfermedad no depende de uno.  Es un trastorno que afecta la habilidad para ser funcional en las actividades de cada día. Afecta el trabajo o los estudios ( falta de concentración) , a nuestras parejas (abandonan a sus relaciones estables por sus etapas en las que pasan a ser sexualmente compulsivos),  a nuestras familias y a la vida social. La mejor forma de tratamiento es la combinación de medicinas y psicoterapia.
Source: New feed